Liderar con AGILE en tiempos de COVID-19

En estos días de COVID-19 y de evolución en la forma de dirigir, hemos tenido que adaptar nuestro estilo de gestionar equipos distribuidos, a veces pocos motivados y obligados a compatibilizar y conciliar la atención por la familia con las tareas del puesto de trabajo.

Liderar equipos no es una tarea fácil, pero aplicar algunas estrategias AGILE puede ayudarte a orientar a cada miembro del equipo con el fin de lograr resultados y objetivos clave.

El éxito de cada proyecto se ve afectado positivamente cuando cada miembro está empoderado y comprometido con la meta. Convertirse en un líder de equipo es un proceso en el que tienes que aprovechar las diferentes habilidades y personalidades para enfrentar desafíos y generar confianza.

Aquí van algunos consejos basados en mi propia experiencia como CIO e Interim Manager.

Crea un entorno de comunicación.

Una plataforma de comunicaciones es imprescindible, fácil de usar y que no añada más complejidad a la ya difícil tarea de no tener una war room para las reuniones.

Zoom, Skype o Teams, han demostrado ser las vencedoras en este campo.

Utiliza las reuniones para su propósito y respeta los tiempos.

Establece horarios y tiempos estrictos para las reuniones, estamos en casa y debemos ser respetuosos con la vida familiar de cada colaborador. Siempre es conveniente saber cuándo se va a recibir una llamada del jefe, pero ahora mucho más, cuando es necesario proveerse de un espacio tranquilo fuera de interrupciones.

Las reuniones diarias, (en SCRUM, las Daily Stand Meetings) no deben estar integradas por más de 7 personas y 15 minutos de duración.

Programa reuniones teniendo en cuenta a todo el equipo.

Si hablamos de equipos deslocalizados, con diferencias culturales y de idioma, es necesario extremar las medidas de normalización de las reuniones. Pide feed back para verificar que todos hemos llegado a las mismas conclusiones.  

Identifica a los líderes y confíales la toma de decisiones cuando sea posible

Cuando la reunión la componen más de 7 colaboradores, en la práctica no podemos dirigirles con eficiencia. Busca los líderes en cada área de la empresa y confía en ellos para trasladar las conclusiones a su equipo.

La delegación es la herramienta más poderosa.

Evita la micro gestión y asegúrate de que los miembros de tu equipo se sientan cómodos pidiendo ayuda

La micro gestión es una práctica terrible y desde casa se vuelve casi imposible. Además, inyecta grandes dosis de falta de motivación entre los colaboradores. También añade incertidumbre y les distrae del trabajo a realizar.

Y desde luego, como líder, la micro gestión te agregará elementos innecesarios y perjudiciales a la lista de tus tareas pendientes.

Adopta las mejores prácticas derivadas de las metodologías Agile: muéstrate confiado en que los miembros del equipo se acercarán a ti cuando que necesitan ayuda.

Construye un equipo sólido con expectativas claras

Todo es mucho más fácil cuando puedes confiar en que cualquier miembro del equipo hará su trabajo de acuerdo con las expectativas del proyecto.

Cuando el equipo dice que entregará algo en una fecha específica, confía en que así será. Tu papel es generar oportunidades para que haya buena comunicación.